Los resultados de Naturgy (antigua Gas Natural) se tiñen de rojo. La compañía encabezada por Francisco Reynés ha registrado unas pérdidas de 3.281 millones de euros durante el primer semestre del año por saneamientos de activos valorados en 4.851 millones de euros.
El pasado mes de junio, la compañía ya avisó de la actualización de valor de sus activos, registrados en la cuenta de pérdidas y ganancias consolidada como ‘amortización y pérdidas de deterioro’ por importe de (4.279) millones de euros, al tiempo que los (572) millones restantes quedan anotados como ‘resultado de entidades valoradas por el método de la participación’.
Según ha informado la cotizada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el beneficio neto recurrente ha alcanzado los 532 millones, un 22,3% más en comparación con el mismo período de 2017, impulsado por una mejora en la actividad recurrente, así como por la reestructuración de la deuda, lo que se traduce en menores gastos financieros.
Así, a 30 de junio de 2018, la deuda financiera neta se ha situado en los 12.362 millones, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ha cerrado el primer semestre en los 2.105 millones y aumenta un 5,7% en comparación con el mismo período del año anterior. El grupo atribuye esta última magnitud a una mejora de la actividad recurrente, principalmente en el negocio de gas y electricidad.
En este sentido, la evolución de los tipos de cambio en dicho período ha tenido un impacto negativo de -106 millones de euros en el ebitda, lo que afecta a todas las divisas en las que opera el grupo.