Todo empezó con una brecha que casi nadie miraba de frente. Mientras muchas empresas industriales digitalizaban fábricas, procesos y logística, sus equipos comerciales seguían atrapados en hojas de cálculo, búsquedas manuales y mensajes repetidos.
Unai Arambarri vio ahí una oportunidad: si la venta industrial era compleja, la tecnología debía hacerla más ligera. Según el CEO de Neety, solo el 10% del sector industrial en España y Europa está digitalizado en el área de ventas.
Para convertir esa intuición en empresa, Arambarri llamó a dos compañeros de la Universidad de Deusto: Iker Galarza y Asier Olaizola. Los tres habían estudiado el doble grado en ADE e Ingeniería Informática, una mezcla poco habitual entre negocio y código.
De amigos a socios
Hoy forman el núcleo de Neety: Unai como CEO, Asier como CTO e Iker como CSO. La amistad se convirtió en equipo fundador y el problema comercial, en producto.
Neety es una plataforma de inteligencia artificial para empresas B2B, con foco en industria y manufactura. Integra canales como LinkedIn, web corporativa y CRM —Salesforce, HubSpot o Pipedrive— para centralizar señales, detectar decisores y priorizar oportunidades. La promesa no es vender por vender. Es ayudar al comercial a saber con quién hablar, cuándo hacerlo y con qué mensaje. Menos ruido, más foco comercial.
El salto llegó con persistencia. La startup no fue seleccionada en su primer intento para BIND, el programa de innovación abierta impulsado por el Gobierno Vasco a través de SPRI. Al año siguiente sí entró, tras competir entre 882 proyectos candidatos. Ese segundo intento validó el camino y abrió la puerta a pilotos con grandes corporaciones vascas.
Ronda de inversión
Los números empiezan a contar la historia. Neety ha cerrado una ronda pre-seed de 330.000 euros con business angels, mentores de SeedRocket y financiación pública de ENISA y SPRI.
En su primer año alcanzó 52 empresas suscritas, entre ellas Arnia y Betsaide, y 120.000 euros de facturación recurrente anual. Además, cerca de 200 comerciales usan ya su tecnología. La tracción llega antes que el ruido.
Su impacto está en liberar tiempo. La plataforma automatiza hasta el 70% de tareas administrativas comerciales para que los equipos se concentren en clientes con más probabilidad de compra. También analiza señales como visitas web para medir intención real antes del contacto.
Con el 80% de sus clientes en España y presencia en Reino Unido, Holanda y Latinoamérica, Neety mira a Europa con una idea clara: la venta industrial también puede ser inteligente, humana y escalable.