Nextbitt, empresa portuguesa líder en la gestión de activos físicos y sostenibilidad, inicia su expansión internacional y aterriza en España tras haber obtenido un crecimiento del 30% en 2023 y una facturación de 4 millones de euros en el país vecino. Fundada en 2015, la compañía desarrolla soluciones tecnológicas basadas en la innovación, que permiten una gestión más eficiente de los activos físicos de las organizaciones buscando alcanzar sus objetivos de sostenibilidad.
Gracias a sus soluciones, los clientes pueden registrar y gestionar sus activos físicos en función de indicadores de sostenibilidad contando además con un seguimiento en tiempo real de estos marcadores lo que permite un análisis constante y riguroso de los riesgos y oportunidades. Entre sus casos de éxito, ha alcanzado reducciones comprobadas del 5-10% en consumo de energía y agua o de costes operativos superiores al 20%.
Según datos del Programa para el Medio Ambiente de la ONU (UNEP), la operación y construcción de edificios es responsable del 38% de las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía; y en España, el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico cifra en un 10,7% el impacto de los Gases de Efecto Invernadero que emiten los edificios residenciales, comerciales e institucionales.
Ante esta situación, la UNEP afirma que las emisiones directas de los edificios deben reducirse a la mitad en el año 2030 para conseguir dirigir al sector hacia la neutralidad climática en 2050. En este sentido, Nextbitt ofrece servicios que ayudan a las empresas a encaminarse hacia una transición verde acorde no solo a la normativa europea sino también, como es en el caso de España, a la cambiante legislación de las comunidades autónomas.
Conscientes de esta situación y buscando proporcionar a las empresas una herramienta que les permitiera controlar integralmente la vida útil de sus activos físicos e infraestructuras nació Nextbitt. Aplicable a todas las industrias y sectores económicos, sus herramientas se integran con el software preexistente en la organización permitiendo una gestión 360 y centralizada de los inmuebles y activos físicos gracias a la aplicación de tecnologías punteras como el IoT – que permite la sensorización de activos, edificios y contadores – y la IA, que aporta un asistente inteligente. Todo ello encaminado hacia un cálculo, control y reducción del consumo de energía, agua y huella de carbono, con unos datos que además son auditables en tiempo real.
