No estamos asistiendo al inicio de otra crisis bancaria que se extienda de EE.UU. a Europa y más allá. SVB no es sintomático de la situación de la banca estadounidense o europea. La confianza del mercado en la mayoría de los grandes bancos europeos se recuperará a su debido tiempo y más pronto que tarde, porque no hay razón para que no lo haga, al menos si no está relacionada con la desaparición de Silicon Valley Bank (SVB).
La mayoría de los grandes bancos europeos, salvo un número mínimo de casos atípicos, mantienen unos parámetros prudenciales tranquilizadores, tanto para el capital como para la liquidez. La rentabilidad está mejorando, la propensión al riesgo es conservadora y los grandes bancos están supervisados de forma eficaz y proactiva. He cubierto el sistema bancario europeo desde su desregulación hace unos 35 años y considero que este sector está en mejor forma prudencial y crediticia que en cualquier otro momento desde entonces.
Dicho todo esto, ¿quién puede culpar a los inversores por sorprenderse ante la quiebra del 16º mayor banco de EE.UU., supuestamente supervisado adecuadamente en el marco posterior a la gran crisis financiera, y que ostentaba calificaciones crediticias en el territorio del grado de inversión? La solvencia de los bancos de los mercados desarrollados lleva más de una década anclada en mares muy tranquilos. Los inversores de renta variable y de crédito se han centrado principalmente en lo alto y lo rápido que los bancos pueden aumentar su ROE.
Sin embargo, el colapso de SVB, sus causas e implicaciones, ofrecen varias pistas para los bancos europeos y los supervisores.
Volatilidad y concentración de los depósitos
La estabilidad y la dinámica de la base de depósitos y las concentraciones de depositantes deben ser elementos primordiales a tener en cuenta en cualquier evaluación de bancos. La concentración y la dinámica ascendente y descendente de los depósitos son métricas vitales. Los analistas distinguen entre depósitos básicos, supuestamente estables y fiables, y depósitos de intermediarios/mayoristas, que suelen estar agrupados con fondos de mercado y se consideran más volátiles.