A juicio de los expertos, "tampoco es buena idea tomar decisiones buscando rentabilidad allá donde quiera que ésta se encuentre forzados por el déficit de alternativas". Y es que, según indica Forcada, el principal problema sigue siendo cómo identificar activos con rentabilidades aceptables sin incurrir en riesgos inaceptables.
"La ansiedad por la rentabilidad puede desembocar en decisiones forzadas que terminan siendo inadecuadas", indican, poniendo como ejemplo el reciente ajuste que ha tenido lugar en high yield. El pasado jueves 10 de diciembre la gestora americana Third Avenue anunció que liquidará su fondo Focused Credit Fund, ya a esas alturas con sólo 788 millopnes de dólares de patrimonio tras severas pérdidas acumuladas y fuertes reembolsos.
Al día siguiente el hedge fund Lion Capital Partners anunció públicamente que suspendía los reembolsos de uno de sus fondos de crédito ante la imposibilidad de convertir en liquidez su cartera en el corto plazo. En ese momento los activos gestionados ya se reducían a unos 400 millones. Y el lunes 14 de diciembre, la gestora de crédito Lucidus Capital Partners anunció la liquidación de todos sus activos (900 millones tras sufrir fuertes reembolsos desde octubre).
"Estas experiencias refuerzan nuestra recomendación de dirigir el enfoque inversor hacia Bolsas, fondos de retorno absoluto e inmobiliario. Y en todos los casos seleccionando bien uno a uno los nombres (edificios en el caso inmobiliario)". Los expertos tienen claro que las recomendaciones genéricas ya no van a funcionar bien en los dos próximos años.
La Bolsa como activo estrella