A juicio de los expertos, "tampoco es buena idea tomar decisiones buscando rentabilidad allá donde quiera que ésta se encuentre forzados por el déficit de alternativas". Y es que, según indica Forcada, el principal problema sigue siendo cómo identificar activos con rentabilidades aceptables sin incurrir en riesgos inaceptables.
"La ansiedad por la rentabilidad puede desembocar en decisiones forzadas que terminan siendo inadecuadas", indican, poniendo como ejemplo el reciente ajuste que ha tenido lugar en high yield. El pasado jueves 10 de diciembre la gestora americana Third Avenue anunció que liquidará su fondo Focused Credit Fund, ya a esas alturas con sólo 788 millopnes de dólares de patrimonio tras severas pérdidas acumuladas y fuertes reembolsos.
Al día siguiente el hedge fund Lion Capital Partners anunció públicamente que suspendía los reembolsos de uno de sus fondos de crédito ante la imposibilidad de convertir en liquidez su cartera en el corto plazo. En ese momento los activos gestionados ya se reducían a unos 400 millones. Y el lunes 14 de diciembre, la gestora de crédito Lucidus Capital Partners anunció la liquidación de todos sus activos (900 millones tras sufrir fuertes reembolsos desde octubre).
"Estas experiencias refuerzan nuestra recomendación de dirigir el enfoque inversor hacia Bolsas, fondos de retorno absoluto e inmobiliario. Y en todos los casos seleccionando bien uno a uno los nombres (edificios en el caso inmobiliario)". Los expertos tienen claro que las recomendaciones genéricas ya no van a funcionar bien en los dos próximos años.
La Bolsa como activo estrella
A pesar de la tensión que soporta el mercado, desde Bankinter apuestan por mirar a largo plazo, siendo conscientes de que en el corto el comportamiento de la renta variable seguirá marcado por la volatilidad. A pesar de los riesgos, mantienen una recomendación de sobreponderar la exposición a Bolsas. Su decisión se asienta en "la mejora progresiva que ofrecerán los beneficios empresariales a medida que avancemos en 2016, así como en los inusualmente bajos tipos de interés (que se prolongarán durante tiempo… incluso años) y la falta de alternativas rentables para la abundante liquidez".
Así, Europa repite como su región favorita, seguida de Japón y EEUU que queda relegada al tercer lugar. Los expertos sitúan el objetivo del Ibex en 2016 hasta un rango comprendido entre 11.536/11.917, siguiendo dos métodos de valoración: uno con enfoque bottom up y otro según el PER histórico. "Además, el método del PER Objetivo, empleado en los demás índices, nos llevaría a una valoración comprendida dentro de este rango: 11.800. Nuestra anterior previsión era de 10.739 puntos", explican, lo que implica una revisión de +7,4%/+11% respectivamente que se apoya en la importante caída de su estimación para el bono a 10 años. "Ahora la fijamos en 1,5% vs. 2,3% anterior".
El motivo es el mantenimiento de la política monetaria expansiva por parte del BCE. "Además, hemos revisado la hipótesis empleada para el ROE al alza (hasta el 8% desde el 7% anterior) puesto que la media histórica y la previsión para 2016 de este ratio así lo aconsejaba. Esta valoración supone un potencial de revalorización de +22%/+26% desde los niveles actuales y un PER implícito de 16,6x/17,1x", indican los expertos.
Por clases de activos, y después de las Bolsas, apuestan por los fondos de retorno absoluto e inmobiliario (activos directamente, no compañías cotizadas). Sectorialmente prefieren Consumo, Retailers, Utilities y Concesionarias. "Negocios aburridos y previsibles, pero estables y, normalmente, con rentabilidades por dividendo aceptables y sostenibles", indican.
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