La euforia inicial con la que fueron recibidas las medidas de Draghi, se transformo pronto en dudas y ahora se torna de nuevo en alegría, muestra de que inversores y gestores se mueven en un precario equilibrio entre la esperanza que despiertan las nuevas inyecciones, las dudas sobre su eficacia y, sobre todo, sus efectos perversos sobre la banca…
El jueves, indican desde Citi, el Banco Central Europeo (BCE) "intentó recuperar la credibilidad perdida, "pero esto no es nada fácil. De hecho, el daño en la confianza de los inversores de los dos primeros meses del año ha sido tan intenso que tardará mucho en recuperarse. Si se recupera. Esto va a requerir mucho esfuerzo desde los bancos centrales, una mejora económica y especialmente más cooperación internacional. Ahora, la semana próxima, les toca al Banco de Japón (BoJ por sus siglas en inglés) y a la Fed". Con todo, su estratega en España, José Luis Martínez Campuzano, afirma tajante que su sesgo para los activos de riesgo es "positivo, naturalmente".
En este sentido, Maxime Alimi, del equipo de research y estrategia de inversión de AXA IM, consideran que si su evaluación de los apoyos es correcto, "no hay que luchar contra la autoridad monetaria: la deuda periférica, el high yield y la Bolsa se van a ver beneficiadas". No obstante, este experto reconoce que "ya no cuenta con un euro más débil para elevar los precios, tal vez por temor a una reacción por parte de la Fed. Por tanto, no esperamos una significativa depreciación de la moneda única de aquí en adelante".
Por el contrario, Bank of America Merrill Lynch mantiene su visión bajista sobre el euro/dólar y espera la paridad para finales de año, si bien, explica que esta perspectiva se asienta más sobre su punto de vista optimista respecto a la economía estadounidense, la expectativa de dos subidas de tipos de la Fed y de mejora del apetito por el riesgo.
Mientras, Marilyn Watson, responsable de estrategia mundial de productos de renta fija sin limitaciones de BlackRock, explica que en términos de posicionamiento en Europa, les siguen gustando la deuda periférica. Asimismo, tienen una visión favorable sobre ciertos bonos a largo plazo vinculados a la inflación, esto a ambos lados del Atlántico. Finalmente, reconocen que a pesar de que el entorno es difícil para los emergentes, "seguimos viendo oportunidades tanto en tipos como en divisas (…) India se mantiene como una de nuestras favoritas, estamos largos tanto en renta fija en divisa loca, bancos y rupia".