El PIB supera las expectativas, pero aumentan los riesgos en torno al programa de vacunación de Europa.
El PIB real del conjunto de la eurozona cayó un 0,7% en el cuarto trimestre de 2020, en gran parte debido a la reintroducción de las restricciones. Muchos Estados miembros se vieron obligados a cerrar servicios no esenciales, incluido el comercio minorista, ya que el número de casos confirmados de Covid-19 volvió a aumentar.
La última estimación superó las previsiones de consenso que apuntaban a una contracción del 1%, pero deja el nivel de PIB un 5,1% por debajo de su máximo antes de la pandemia. Para el año 2020 en su conjunto, el crecimiento del PIB fue del -6,8%, el peor resultado anual desde que se iniciaron los registros de la unión monetaria.
Dentro de los Estados miembros, el impacto fue variado, en gran medida dependiendo del grado de restricciones impuestas. En los casos en que las restricciones fueron mínimas, como en España, la economía logró evitar una contracción, creciendo un 0,4%. Lo mismo ocurrió en Alemania (+0,1%), Bélgica (+0,2%) y Portugal (+0,4%), todos ellos con cierto crecimiento.
Por el contrario, los países que se vieron obligados a cerrar puntos de venta sufrieron el impacto más negativo. Francia se contrajo un 1,3%, mientras que Italia vio caer su actividad un 2%. Austria fue el país con peores resultados, ya que el PIB se contrajo un 4,3%.