Ahora que las aguas vuelven lentamente a su cauce, creemos que la renta variable europea es atractiva por dos razones principales: su diversificación y una atractiva valoración. Hay que tener presente que se trata de un tipo de activo mucho menos dependiente de Europa -y sus obstáculos políticos y económicos- de lo que parece.
La renta variable europea se caracteriza por unos ingresos ampliamente diversificados
Apenas un tercio de los ingresos generados por las empresas cotizadas europeas procede de la región (gráfico 1). Los mercados emergentes y EE.UU. representan porcentajes de beneficios prácticamente idénticos, por lo que se puede afirmar que el MSCI Europe es un índice verdaderamente internacional. En contraposición, en el índice S&P 500 vemos una dependencia mucho mayor del mercado interno estadounidense. En términos absolutos es evidente que la economía estadounidense es más grande, pero atendiendo al riesgo de los ingresos, la diversidad de los beneficios es una ventaja atractiva y a menudo minusvalorada que ofrece la inversión en Europa.
El índice MSCI Europe está mucho más diversificado que el S&P 500 gracias a la presencia de muchas multinacionales líderes

