Aunque la renta variable se ha disparado con el repunte del crecimiento económico, un periodo de estanflación podría ser favorable para activos más defensivos, como el oro.
En el primer semestre de 2021 se produjo un sólido repunte del crecimiento económico junto con un aumento de la inflación. Sin embargo, el impulso del crecimiento ya está mostrando signos de desaceleración a medida que los estímulos fiscales y monetarios se desvanecen. Mientras tanto, la inflación sigue siendo elevada debido a las interrupciones de la cadena de suministro y al aumento de los costes de la energía. En conjunto, se teme que se esté produciendo un entorno de estanflación, es decir, de bajo crecimiento y alta inflación.
¿Cómo deben prepararse los inversores para este posible escenario? Nuestro análisis revela qué clases de activos tienen más probabilidades de obtener mejores resultados en caso de que se produzca.
Fases del ciclo económico
En general, existen cuatro fases diferentes del ciclo económico basadas en la evolución de la producción y la inflación: “ricitos de oro” (cuando la economía no está ni muy caliente, ni muy fría, por lo que soporta un crecimiento moderado con baja inflación), desinflación, reflación y estanflación.

