Con un volumen de facturación cercano a los 20.000 millones de euros, el turismo de negocios se erige como uno de los nichos del sector con un gran potencial. Una cifra que sirve de espejo para medir la evolución de la economía nacional y que, a su vez, refleja la competitividad de algunas ciudades españolas como destino para celebrar eventos. DIRIGENTES charla con el CEO de la Asociación Ibérica de Viajes de Negocios (IBTA), Juli Burriel, quien nos da pistas sobre la situación de este segmento de la industria turística.
Recientemente ha tenido lugar la segunda edición de ExpoTurismo de Negocios en Madrid. ¿Qué se ha mejorado respecto a la edición anterior?
Hemos procurado mejorar todo. Llevamos doce años haciendo el Congreso Nacional de Business Travel que se celebraba en el marco de Fitur. La idea ha sido mejorar los programas de los compradores para que se comprometan a venir de una manera más fácil. El año pasado nos dimos cuenta de que el stand era como una barrera y por eso en esta edición hemos diseñado un nuevo concepto en formato networking más diáfano que permite una mayor interacción.
¿Qué se podría mejorar en infraestructuras en España?
En una escala del uno al diez, España está de doce. Nos hemos pasado de preparados. Personalmente, no hace falta tener aeropuertos en todas las ciudades ni un palacio de congresos de 2.000 personas en una ciudad como Oviedo que solo se llena una vez al año. Mantener un edificio cuesta mucho dinero.