Tras un año y medio de aumento de precios, se han ido aprobando diferentes medidas encaminadas a reducir la cantidad pagada por los ciudadanos en concepto de IRPF. Cada Comunidad Autónoma ha elegido una estrategia diferente. El Consejo General de Economistas (CGE) ha presentado este martes Panorama de la fiscalidad autonómica y foral, un estudio en el que se detallan las novedades impositivas aprobadas a lo largo del año pasado.
La mayoría de las regiones han optado por aumentar el límite de las deducciones o, directamente, crear nuevas hasta ahora inexistentes. Así ha sucedido en todas las Comunidades Autónomas, menos en Andalucía y Murcia.
Otra opción es la ya conocida deflactación del IRPF, así como los mínimos personales y familiares, que se ha aprobado en la Comunidad de Madrid, Murcia, Andalucía, Canarias y Galicia.
Hasta nueve puntos de diferencia en el IRPF según la Comunidad Autónoma
El tipo marginal autonómico hace que, según la región donde se resida, lo tributado por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se sitúe por debajo de las principales potencias europeas o por encima de las mismas. Madrid es la Comunidad Autónoma que aplica el tipo agregado más bajo (20,5%), mientras que en la Comunidad Valenciana esta tasa es nueve puntos superior (29,5%).
Por lo tanto, los contribuyentes con más recursos en la región capitalina soportan un tipo máximo agregado del 45%, mientras que en la comunidad levantina este se eleva hasta el 54%, por encima de Italia y Alemania (47,5%), Francia (51,5%) e incluso Suecia (52,2%). De hecho, Dinamarca (55,9%) es el único país europeo donde las rentas altas son gravadas más que en la Comunidad Valenciana.