NÚBIKA lleva el diseño biofílico a Gran Vía

Las oficinas de NÚBIKA en Gran Vía integran diseño biofílico, luz natural y confort acústico en 400 m2 proyectados por emmme studio.
Oficinas de Nubika Cloud Solutions en Madrid Oficinas de Nubika Cloud Solutions en Madrid
Oficinas de Nubika Cloud Solutions en Madrid :: Lupe Clemente

Subimos a la novena planta en plena Gran Vía madrileña. La puerta se abre y lo primero que vemos no es una mesa de recepción convencional, esto es lo único convencional de esta oficina, en el buen sentido.

Es un muro vegetal de gran formato, atravesado por el azul corporativo de NÚBIKA iluminado como si fuera una señal en mitad del bosque.

Aquí ya entendemos el mensaje. Azul, blanco y verde. Marca, luz y naturaleza. La combinación define todo lo que vamos a recorrer.

El espacio respira. Hay mesas altas, sillas tapizadas en tonos neutros, luz natural entrando sin filtros. No parece una consultora tecnológica especializada en Salesforce. Parece un entorno donde alguien ha decidido que trabajar no tiene por qué sentirse frío.

Identidad en todos lados

Avanzamos por el pasillo principal y la identidad aparece de nuevo. Una pared azul intenso con el logotipo en relieve marca el ritmo del recorrido. No es un gesto decorativo, es una declaración.

Te damos More

Si te está gustando este contenido elaborado y te cuadra nuestro magazine, tenemos nuestro more.

¡Suscríbete! Te pondremos en tu correo contenidos exclusivos, análisis y reviews, charlas con expertos, podcasts, planes, regalos y utilidades.

Suscribirme

Las plantas no están colocadas para la foto. Están integradas en el flujo del espacio. Acompañan los puestos, delimitan zonas y suavizan las transiciones.

La sensación es clara: esto no es una oficina neutra adaptada a una marca. Es un espacio donde la marca ha colonizado el ambiente sin resultar invasiva.

El corazón operativo

Llegamos a la zona de trabajo abierta. Mesas blancas, sillas ergonómicas negras y una composición de paneles acústicos en diferentes tonos de azul que rompen la monotonía del blanco.

La luz natural entra por varios frentes. No hay rincones oscuros. El verde aparece entre los puestos, en macetas reales, en jardineras, en puntos estratégicos que evitan la rigidez visual.

Aquí se entiende el concepto de slow home office que plantea emmme studio. El entorno no impone tensión, todo lo contrario, la reduce.

Un refugio sobre la ciudad

Terminamos el recorrido en la zona más silenciosa. Sofás grises, alfombras suaves y ventanales que se abren a los tejados del centro de Madrid.

Desde aquí se ve la ciudad en estado puro. La Gran Vía, los edificios clásicos, el movimiento constante. Y sin embargo, dentro, todo es calma.

El contraste es el verdadero lujo de estas oficinas: tecnología y naturaleza, centro financiero y refugio biofílico, marca potente y atmósfera doméstica.

Salimos con la sensación de haber visitado algo más que una sede corporativa. Hemos recorrido un espacio que entiende que el rendimiento empieza por el entorno.

Add a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PUBLICIDAD