La industria de fondos de inversión sigue creciendo exponencialmente. Sin embargo, encontrar rendimientos se antoja una tarea cada vez más ardua. En este sentido, Javier Mallo, responsable de Legg Mason para España y Portugal, habla sobre los pilares en los que se cimenta el entorno actual y dónde pueden hallarse los activos con mayor atractivo.
La industria de fondos de inversión sigue avanzando con bastante fuerza a nivel patrimonial. ¿Qué perspectivas manejan de cara a lo que resta de año? ¿Seguirá una tendencia al alza como se ha visto hasta ahora (según datos de Inverco)?
Efectivamente la industria de fondos de inversión goza de muy buena salud a nivel patrimonial y las gestoras de fondos internacionales hemos jugado un papel muy relevante en su crecimiento. En la medida en que las firmas, tanto nacionales como extranjeras, sigamos siendo capaces de ofrecer alternativas que se adapten a los inversores españoles en términos de diversificación, rentabilidad-riesgo y flexibilidad creo que la industria continuará con una tendencia al alza en los próximos meses.
Uno de los debates que permanece en escena, cada vez con más fuerza, es el de la gestión activa frente a la pasiva. ¿Cuál es su punto de vista? ¿Por qué elegir gestores activos para inversiones de largo plazo?
De manera general, ambas estrategias tienen cabida en las carteras. La gestión pasiva es una buena opción para aquellos inversores que deseen mantener una cartera más a corto plazo. Sin embargo, creemos que la gestión activa es la más adecuada para satisfacer las necesidades financieras de los inversores a largo plazo. Se trata una estrategia con interés creciente, especialmente entre los inversores institucionales.