Tabla de contenidos
Las negociaciones internacionales para alcanzar un tratado global que frene la crisis del plástico han vuelto a estancarse. Tras varios días de intensos debates en Ginebra, la quinta sesión del Comité Intergubernamental de Negociación sobre la Contaminación por Plásticos (INC, por sus siglas en inglés) concluyó sin un acuerdo.
Una vez más, los Estados miembros de Naciones Unidas no lograron superar sus diferencias, dejando en suspenso la esperanza de un instrumento vinculante que regule el ciclo completo del plástico, desde su producción hasta su gestión final.
Una crisis sin final a la vista
El problema del plástico se ha convertido en uno de los mayores retos ambientales del siglo XXI.
Frente a esta realidad, la Asamblea de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA) adoptó la resolución 5/14 en 2022 con el mandato de elaborar un tratado global sobre plásticos que diera una respuesta integral a la crisis.

La idea era replicar lo que ocurrió con otros regímenes exitosos como el Convenio de Basilea (1989), sobre el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos, o el Convenio de Estocolmo (2001), sobre contaminantes orgánicos persistentes.



