Nvidia cerró un trimestre histórico impulsado por la fuerte demanda de centros de datos, computación acelerada y soluciones de inteligencia artificial (IA). La compañía estadounidense elevó un 65% su beneficio hasta los 31.910 millones de dólares, en un periodo marcado por el crecimiento del entrenamiento y la inferencia de modelos avanzados.
Los resultados superaron previsiones y consolidan su liderazgo global en tecnología.
La facturación trimestral alcanzó 57.006 millones de dólares, un 62% más interanual. El negocio de centros de datos volvió a ser el motor principal, con 51.215 millones y un crecimiento del 66%.
Este avance se apoya en el desarrollo de nuevos modelos fundacionales, la aceleración de la computación y la expansión de las aplicaciones agénticas basadas en IA.
Jensen Huang, consejero delegado, afirmó que la industria ha entrado en un «ciclo virtuoso de la IA», impulsado por más empresas desarrollando modelos y más países compitiendo por capacidad computacional. Según explicó, todas las GPU de la nube están vendidas, lo que refleja una demanda «exponencial» de infraestructura avanzada para entrenamiento e inferencia.
