El Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, y el Canciller del Reino Unido, George Osborne, presentaron juntos el estudio en un encuentro en el que destacaron que el crecimiento anual en el Reino Unido subió un 2,6% en 2014, el más rápido entre los países del G-7, previendo que sea al mismo ritmo este año.
Según la Ocde, la recuperación ha sido posible por el apoyo en una política monetaria solida y las medidas de apoyo a los préstamos y la reactivación del mercado inmobiliario.
Además, cabe recordar que la a tasa de desempleo ha disminuido hasta el 5,7%, por lo que el empleo está en niveles récord. Sin embargo, el informe deja claro que la productividad del trabajo ha sida lenta desde 2007, lo que frena no solo los salarios sino también las mejoras en las condiciones de vida.
Cabe mencionar en especial como los precios de la vivienda han aumentado rápidamente en el Reino Unido, si bien la oferta de vivienda no ha hecho lo propio para satisfacer la demanda real. "El Reino Unido ha hecho enormes progresos para salir de la peor crisis económica de nuestra vida. La creación de empleo es notable y el crecimiento es fuerte, pero el Reino Unido tiene que terminar el trabajo", dijo el secretario general Gurría.
Para lograrlo, Gurría cree que impulsar la productividad "es esencial para hacer esta recuperación duradera y asegurar que los beneficios son compartidos por todos". Un paso en el que se requieren esfuerzos adicionales para mejorar la infraestructura, mejorar el acceso a la financiación para las empresas y promover las habilidades.