1. EEUU (la mayor economía del mundo, que supone la quinta parte del PIB global), se está recuperando de la contracción cíclica que sufrió en el primer trimestre de 2015 y la reciente mejora del consumo respaldará un repunte moderado del crecimiento en la segunda mitad del año.
2. La economía china sigue ralentizándose, dado que se encuentra en plena transformación, fomentando la demanda doméstica y reformando su sistema financiero. Sin embargo, esperamos que el aumento del gasto fiscal en infraestructuras de energía y transporte y de estímulos monetarios, como las recientes rebajas de tipos de interés y requerimientos de capital a los bancos, ayuden a estabilizar las condiciones económicas a lo largo de 2015. El crecimiento medio de China quedará bajo el 7% y será superado por el dinámico crecimiento de la India este año. Pese a todo, China sigue siendo la segunda mayor economía del mundo con diferencia: supone aproximadamente una sexta parte del PIB mundial y es el triple de grande que la tercera mayor economía mundial, India. Con el peso de estos gigantes, la región de Asia emergente seguirá siendo la mayor fuente de crecimiento a escala global.
3. Tras varios años de crecimiento nulo o muy modesto desde que estalló la crisis financiera en 2008 (y excluyendo a Grecia, que de momento es un especial y trágico caso aparte), la Zona Euro sigue ganando atractivo y probablemente registrará de nuevo tasas de crecimiento pre 2008/2009 de aquí a 2016, aunque sigue habiendo grandes diferencias regionales. La crisis griega puede ser un potencial riesgo bajista para la zona del euro pero, con un peso de poco más del 1% en el PIB de la región, este país es bastante pequeño, así que el riesgo de un contagio que haga peligrar la recuperación es limitado.
4. Pese a los problemas latentes en Grecia y también, no lo olvidemos, en Ucrania, la Zona Euro mostrará la recuperación más dinámica en los próximos meses gracias a cuatro impulsos que beneficiarán sobre todo a España junto al líder Alemania: un euro más depreciado; unas materias primas en general más baratas, en especial el crudo; los frutos de la gran reestructuración empresarial que ha tenido lugar desde 2010 y, por último, como resultante de los tres impulsos anteriores, la recuperación del mercado interno de la región del euro.
5. Esto último beneficiará especialmente a España a través del comercio y el turismo. Tomando la delantera de las reformas económicas en los últimos años, España es el mayor ejemplo de una economía que se ha asegurado un futuro más brillante, en un mundo hostil e implacable lleno de competencia global.