Suma y sigue. La compañía, que pierde más de un 60% de su valor bursátil en lo que va de año, no logra frenar la sangría, en un ejercicio marcado por las acusaciones de presuntas irregularidades en México y en el que ha visto como su beneficio a junio se ha desplomado también un 94,6%. Al tiempo que el Comité Asesor Técnico (CAT) del Ibex decidía su salida del principal selectivo español…
Y este viernes, el valor ha llegado a hundirse otro 15% (aunque finalmente ha logrado limitar las pérdidas), a pesar de anunciar un nuevo programa de recompra de acciones y de informar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que el pacto con Tyrus, clave para la ampliación de capital de 1.000 millones realizada en octubre, sigue vigente. Recordemos que el fondo controla un 8,2% de su capital.
"Grupo Villar Mir confirma, tras haber recibido a su vez la confirmación de Tyrus, que dicho contrato se está cumpliendo de acuerdo con los términos y que, a fecha de hoy, la intención de las partes es continuar con el mismo hasta su vencimiento en mayo de 2017, sin que ninguna de las partes tenga reclamación alguna al respecto, ni voluntad de resolverlo anticipadamente", reza el comunicado remitido al regulador.
Pesa más que Moody’s haya situado su calificación en ‘B3’, seis escalones por debajo del grado de inversión (Baa3), también las pérdidas de 21,8 millones del segundo trimestre (solo -102 millones en el proyecto del Hospital Universitario de Montreal).
La agencia ha explicado el recorte de rating ante el deterioro de los resultados en la división de construcción, el flujo de caja negativo y el aumento del ratio de deuda con recurso/Ebitda con recurso hasta 13,9 veces.