Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la inteligencia artificial, junto a innovaciones en robótica y automatización, están transformando la seguridad y la salud en el mundo laboral.
El organismo señala en un informe que en el caso de la IA, desde el lado positivo, permite agilizar ciertas tareas y operaciones y suponen un alivio en la carga de trabajo, incluso en sectores que, tradicionalmente, no son tecnológicos.
Sin embargo, el uso de tecnología capaz de aprender de forma autónoma también presenta riesgos, como una posible «dependencia excesiva de la IA y la automatización» llevando a un aumento de los riesgos laborales.
La OIT también señala que «las cargas de trabajo basadas en algoritmos y el hecho de estar continuamente conectados pueden contribuir al estrés, el agotamiento y los problemas de salud mental.
En el campo de la automatización, la OIT afirma que «al asumir tareas peligrosas, ayudar en las intervenciones quirúrgicas y optimizar la logística», los robots están contribuyendo a que los riesgos se reduzcan y mejore la eficiencia.
