Hasta el momento, los inversores estaban aplicando la máxima de que las malas noticias, son buenas noticias, es decir, que unos datos macroeconómicos débiles alejan la posibilidad de que la autoridad monetaria incremente el precio del dinero. Sin embargo, la cuestión actual es si la pérdida de momentum del PIB el una cuestión temporal, que se asienta en lastres climatológicos, la huelga de puertos o el cierre de pozos de fracking, o va más allá de estos factores y es una señal de alerta sobre la salud de economía estadounidense.
En este sentido, Link Securities explica que "si bien es verdad que a corto plazo ello puede ser bueno para los mercados, a medio plazo, si la debilidad persiste más de lo anticipado, los mercados reaccionarán negativamente".
Así, llaman la atención sobre la reacción de la deuda norteamericana a los malos indicadores que se conocieron el martes cediendo posiciones, pues esto "se contradice con la de la renta variable, además de no ser coherente con un escenario en el que la Fed mantiene sus tipos de interés oficiales a los niveles actuales por más tiempo del esperado".
Con todo, la firma no espera que la autoridad monetaria se "moje" en exceso este miércoles, " siga ligando su próxima actuación en materia de tipos a la marcha de la economía". Renta 4 mantiene su previsión de que el primer incremento de los tipos se produzca "más bien a finales de 2015", una idea cada vez más generalizada entre expertos e inversores, que van aparcando poco a poco la posibilidad de que sea en junio.
Mientras tanto, a este lado del Atlántico, el IPC preliminar de abril de Alemania, arroja un repunte de los precios del 0,4%, en línea con lo esperado, y ligeramente por encima del 0,3% anterior.