El mercado inmobiliario comercial europeo siguió repuntando durante el primer trimestre de 2022 con 65.000 millones de euros de inversión, lo que supone un aumento del 53% en comparación con el primer trimestre de 2021.
El hecho de que el sector inmobiliario sea un refugio contra la inflación explica en gran medida el interés de los inversores por esta clase de activos. En general, los inversores están muy atentos a la solvencia de los inquilinos; un factor que es cada vez más importante dada la inflación y sus consecuencias en el ratio de rentabilidad.
Por otro lado, es difícil anticipar cómo los nuevos brotes de Covid en el cuarto trimestre de 2021, la guerra de Ucrania y las interrupciones de la cadena de suministro asociadas influirán en la actividad inmobiliaria comercial de 2022. Se espera que los cuellos de botella en la oferta ralenticen la ejecución de construcciones y hagan subir los precios de las promociones.
Además, como se observó en 2021, los criterios medioambientales, sociales y de gobernanza (ASG) deberían ganar importancia. De hecho, las nuevas normativas sobre ASG que entrarán en vigor harán que resulte económicamente inconcebible mantener bienes inmuebles obsoletos.
Despegue del mercado europeo de inversión inmobiliaria
El volumen de la inversión inmobiliaria comercial en Europa alcanzó un nuevo máximo en los últimos doce meses de 281.000 millones de euros (a finales de marzo de 2022). El mercado de oficinas, que representa 125.000 millones de euros (un 30% más que su media a largo plazo) y en el que los inversores siguen centrándose en activos de nueva generación, céntricos, flexibles, dotados de servicios y energéticamente eficientes, es, con diferencia, la clase de activos preferida.