Optiak ordena la IA dentro de la empresa

La startup ayuda a grandes empresas a integrar modelos, seguridad y gobernanza desde una sola capa.

Optiak ordena la IA dentro de la empresa

La startup ayuda a grandes empresas a integrar modelos, seguridad y gobernanza desde una sola capa.
Borja Balle, Daniel Arenas e Ignacio Gamoneda, fundadores de Optiak

Todo empezó con una tensión cada vez más común en las grandes compañías: equipos usando IA por su cuenta, herramientas dispersas y departamentos de tecnología intentando recuperar el control. En ese espacio incómodo nació Optiak. No para crear otro chatbot, sino para ordenar lo que ocurre detrás de cada uso de inteligencia artificial.

La startup española se presenta como una capa operativa entre las aplicaciones de IA y los modelos que las alimentan. Desde ahí, permite configurar seguridad, gobernanza, memoria, observabilidad y optimización una sola vez, y aplicarlo en distintos usos corporativos. La promesa es sencilla: que la IA deje de crecer en silos.

El proyecto está liderado por Daniel Arenas e Ignacio Gamoneda como co-CEOs, junto a Borja Balle como CTO y cofundador. El equipo reúne experiencia previa en sistemas a gran escala en compañías como Amazon, Google, Stripe y DeepMind. Esa trayectoria explica parte de su enfoque: mirar menos al modelo aislado y más a la arquitectura que lo rodea.

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Ronda de inversión

El salto llegó con una ronda pre-seed de 4 millones de euros, liderada por Market One Capital, Next Tier Ventures, EA Ventures, Plug and Play EMEA Fund y Mission. La operación también incorporó inversores vinculados a compañías como SpaceX, Amazon, Stripe, CrowdStrike o Databricks. Para una empresa recién presentada, el respaldo ya habla de ambición europea.

Optiak quiere resolver dos miedos que frenan la adopción real de IA: la llamada “IA en la sombra”, cuando cada equipo usa herramientas sin supervisión, y el bloqueo de depender de un único proveedor. Su sistema operativo modular permite gestionar aplicaciones de terceros, agentes, flujos de trabajo y herramientas propias basadas en LLMs desde un punto común.

La compañía también ha abierto un Design Partner Program para trabajar con un grupo reducido de empresas que ya construyen IA a escala. Ahí validará casos de uso junto a clientes avanzados, con apoyo directo del equipo fundador. Su impacto no está en añadir más IA, sino en hacerla gobernable, segura y útil dentro de organizaciones complejas.

Borja Balle resume la visión con una idea de infraestructura: el rendimiento no nace solo de optimizar un modelo, sino del ecosistema que lo conecta. Optiak mira hacia ese futuro: empresas donde cada mejora en coste, precisión, seguridad o latencia no se quede aislada, sino que se acumule. La próxima frontera de la IA quizá no sea crear más herramientas, sino aprender a hacerlas trabajar juntas.