Orange registró una pérdida de 398 millones de euros en el primer semestre de 2025, frente a los 824 millones de beneficio del mismo periodo del año anterior. El resultado negativo se debe a una provisión de 1.272 millones de euros relacionada con un acuerdo laboral en Francia.
El resultado de explotación (ebitda) cayó un 66,3%, hasta los 685 millones, debido al impacto del programa de Gestión de los Empleos y los Recorridos Profesionales (GEPP), firmado en febrero, que contempla el trabajo a tiempo parcial para empleados de mayor edad.
En cambio, el resultado bruto operativo después de arrendamientos (ebitdaal), indicador clave para la compañía, aumentó un 3%, hasta los 5.675 millones, gracias sobre todo al buen comportamiento en África y Oriente Medio, donde el ebitdaal creció un 12,8% en términos comparables, hasta los 1.573 millones. La región encadena ya diez semestres consecutivos creciendo por encima del 10%.
Francia fue el principal contribuyente al ebitdaal, con 2.883 millones de euros, un 0,4% más, mientras el resto de Europa aportó 986 millones, un incremento del 3,2%.
La facturación global se situó en 19.853 millones de euros, un avance del 0,1% en términos brutos y del 0,3% en datos comparables. África y Oriente Medio lideró de nuevo el crecimiento, con ingresos de 4.140 millones, un 10,6% más.
