Se prolongan los descensos de los mercados bursátiles en este inicio de año 2016, y, aunque en esencia nada ha cambiado, efectuamos un análisis de la situación. Para ello partimos de los siguientes hechos:
a) Los mercados cayeron hasta el 20 de enero, luego tuvieron una recuperación y han experimentado un nuevo descenso. Con ello, al cierre de ayer, 9 de febrero, los mercados se han situado a un nivel algo inferior a los mínimos de enero (un 5% inferior el Euro Stoxx 50, un 4% inferior el Ibex 35, y un 0,4% inferior el S&P 500).
b) Los mercados norteamericano e inglés, los más eficientes del mundo han caído menos. El S&P 500 ha caído un -9,4%, el FTSE 100 inglés un -9,8%, el Euro Stoxx 50 un -16,3% y el Ibex 35 un -16,9%. Curioso hecho para aquellos que argumentan que el miedo escénico podría provenir de una hipotética sobrevaloración del mercado norteamericano.
c) Los diferentes brokers internacionales con los que trabajamos nos manifiestan que existen en el mercado órdenes de ventas forzadas. Provienen éstas, en primera instancia, de los de los países relacionados con el petróleo que, ante el descenso del precio del petróleo y los déficits presupuestarios que ello les acarrea, realizan ventas de Renta Variable para equilibrarlos. En segunda instancia, vienen de los denominados fondos VAR, que son aquellos que tienen un límite de pérdidas por folleto dentro de un año natural. En este caso les ha penalizado el hecho de que el descenso haya sido a principios de año. Ello les obliga a cerrar posiciones una vez se acercan a sus niveles de pérdidas máximos permitidos en un año, que no podrán abrir de nuevo hasta el año siguiente.
En este caso si el descenso, por ejemplo, se hubiera producido en agosto, tras un alza previa del mercado, no se hubieran visto obligados a vender. Existen también algunas compañías de seguros que han tenido que vender una parte de su cartera por motivos similares. Por supuesto, estas ventas forzadas iniciales siempre producen un cierto efecto arrastre en los inversores del tipo seguidor de tendencia, aquellos que venden cuando los mercados han caído previamente y que compran cuando han subido.