El 2022 fue un año malo para la mayoría de los activos cotizados en el mercado, pero no lo fue tanto para las materias primas. De hecho, algunas de ellas, como el níquel, llegaron a subir más de un 44% en los doce meses. Sin embargo, ahora queda mirar al futuro y a lo que puede deparar este nuevo año para esta clase de activos, que en muchas ocasiones los inversores utilizan para diversificar y descorrelacionar las carteras.
El oro
El activo refugio por excelencia no firmó el año esperado en 2022, aunque lo terminó en positivo con una subida del 1,6%. Sin embargo, la fortaleza del dólar provocó que muchos inversores se refugiaran en la moneda de reserva mundial frente al metal precioso.
Si se hace un repaso a las previsiones para el presente curso, los analistas ven en el metal dorado una gran oportunidad. Por ejemplo, desde WisdomTree hablan de una subida del 15% que llevaría a la onza de oro hasta los 1.910 dólares. Saxo Bank se muestra todavía más positivo al situar el precio en, nada más y nada menos, que 3.000 dólares por onza.
Si se miran los pronósticos de otros bancos americanos, como Bank of America, las previsiones lo colocan en los 1.900 dólares. El consenso de mercado se muestra alcista con el oro, pero no en exceso, y esperan que pueda oscilar entre los 1.900 y los 2.000 dólares en este nuevo año. Es decir, unas subidas que rondarían entre el 10 y el 18%.
La plata
La plata se ha comportado mejor que el oro en 2022 con una subida del 6% debido a su uso en la industria, especialmente en algunos componentes de los vehículos eléctricos. El consenso de mercado espera que este metal precioso ronde los 30 dólares por onza, frente a los 24 actuales. Aunque, en algunos casos, como en el portal Investingheaven, colocan su predicción en los 34,7 dólares.