El ministro de Finanzas heleno, Yanis Varoufakis, acude este miércoles a su primer Eurogrupo y se espera que presente nuevas propuestas de reformas que sustituyan a las del anterior Ejecutivo, así como que solicite un "programa puente" que otorgue tiempo a Atenas para llevar a cabo estas medidas mientras se alcanza un acuerdo sobre la deuda griega.
Los rumores en torno a una extensión de las ayudas durante seis meses impulsaron a los mercados el martes. Aunque el titular de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, se apresuraba a desmentir la posibilidad de que un nuevo programa para el país.
La comparecencia ante la prensa tras este encuentro se espera ya para las 20:00 horas. "Para algunos, se inicia la negociación; para otros, simplemente es escuchar las peticiones/promesas del nuevo Gobierno griego", resume José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.
En cifras, la solicitud del Ejecutivo heleno pasa, como decíamos al principio, por un préstamo hasta septiembre de 10.000 millones de euros: 8.000 millones en papel y 1.900 millones en transferencia de intereses de la deuda griega en manos del Banco Central Europeo (BCE).
Como "contrapartida" se comprometerá a cumplir con el 70% de los actuales planes de ajuste, un superávit primario en las cuentas públicas del 1,49% del PIB (antes del 3%), reducción de la deuda y medidas para aliviar la "crisis humanitaria" (salario mínimo, privatizaciones, pensiones, empleados públicos…).