HomeServe Concilia es el proyecto que ha protagonizado los esfuerzos de la compañía en su proceso de transformación digital durante los últimos años. Gracias a este trabajo previo, la reacción de HomeServe durante el estado de alarma respecto a clientes y empleados ha sido ágil y ejemplar.
¿En qué consiste el ambicioso proceso de transformación digital iniciado por HomeServe desde hace un par de años?
Cuando me incorporé a HomeServe hace ya cuatro años, el reto era claro, transformar completamente la compañía desde el punto de vista tecnológico, convirtiéndola en la palanca para diferenciarnos de nuestros principales competidores. En 2017, comenzamos a analizar detalladamente las diferentes alternativas para abordar el cambio de nuestra arquitectura de sistemas y aplicaciones. Aunque las opciones eran muchas, decidimos apostar por tecnología disruptiva, migrando a Cloud en todas las capas (IaaS, PaaS y SaaS) de la mano de grandes players del mercado.
¿Cómo se beneficiará la compañía de este proyecto, más aún, después de la implantación de las medidas para el teletrabajo exigidas por la crisis del Coronavirus?
Afortunadamente, el cambio que realizamos en nuestra infraestructura, migrada desde mediados de 2018 a una nube pública (Azure) y una nube privada (enimbos), nos ha permitido movilizar rápidamente a nuestros 1.300 empleados a teletrabajar, distribuidos en nuestras 7 delegaciones, en menos de una semana. Todavía cuando lo pienso, me sigue pareciendo magia, si tenemos en cuenta la tecnología con la que contábamos antes de iniciar este ambicioso cambio. Por otra parte, la crisis del coronavirus ha acelerado un proceso que ya estaba en marcha. En enero de 2020, lanzamos el proyecto “HomeServe Concilia”, que promueve diversas medidas de conciliación y flexibilidad para nuestro equipo, entre ellas el teletrabajo. Nuestra idea inicial era finalizar este año, con un 20% de nuestra plantilla en teletrabajo. Las mediciones que habíamos realizado hasta marzo, habían puesto de manifiesto que la iniciativa arrojaba resultados positivos, tanto desde el punto de vista técnico, como de adaptación y resultados por parte de los empleados. Hemos hecho de forma muy rápida un camino que queríamos recorrer de forma más progresiva. El beneficio es claro, por una parte, pudimos proteger a nuestros empleados de forma ágil y rápida ante la pandemia, y por otra, ya hemos implantado un sistema que permanecerá, porque el teletrabajo ha venido para quedarse.