"Si realmente creemos en la Europa integrada y en el pasaporte europeo, hay que tirar hacia adelante, los políticos deben ponerse las pilas". Esta es la sensación que domina a las pequeñas gestoras de fondos europeos que, pese a los avances por la integración financiera en la región, siguen encontrando numerosas trabas para comercializar sus productos en distintos países.
Ante este escenario, la Comisión Europea lanzará durante el mes de mayo una consulta para tratar de eliminar estas barreras aún existentes en la industria. El pasado 22 de abril, durante una conferencia en Ámsterdam, el comisario Jonathan Hill advertía de la preocupación de las gestoras por el vigente ‘pasaporte europeo‘, que, a juicio del sector, "no está funcionando correctamente".
En principio, el pasaporte europeo para los fondos de inversión se creó para permitir a las gestoras domiciliadas en cualquiera de los países miembros vender sus fondos en otro, sin trámites intermedios. "Para mí, un sistema con el pasaporte europeo es fundamental para un mercado único de capitales. Sin embargo, los gestores de fondos de menor tamaño nos confirman que todavía encuentran numerosas trabas para ofrecer sus productos en diferentes países", explicaba Hill.
Según indica, las principales quejas provienen de las dificultades que supone para la comercialización cross-border la injerencia de los supervisores nacionales, las tasas adicionales y los requisitos en aspectos como os distintos requisitos en material de marketing.
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