La cuestión de los aranceles no para. Menos de 24 horas después de que entrara en vigor el nuevo paquete que imponía nuevos impuestos a los países con mayor superávit comercial, Estados Unidos ha dado marcha atrás, por el momento, y ha decidido poner en pausa los aranceles.
No serán todos, pues el presidente Trump ha anunciado que el 10% de base que entró en vigor el pasado fin de semana se mantendrá pero durante 90 días habrá una tregua en los demás. Para todos, salvo para China que no solo mantendrá las nuevas tasas si no que ha visto como éstas han crecido. Ahora son del 25%
Donald Trump ha justificado la medida argumentando que «la gente se estaba poniendo nerviosa» y más de 70 países ya habían pedido negociar los nuevos gravámenes. De este modo, todas aquellas naciones que no habían tomado represalias por las medidas de la Casa Blanca se libran, de momento, de ese aumento.
Esta prórroga incluye a la UE que, unas horas antes, había adoptado contramedidas económicas que debían entrar en vigor el próximo 15 de abril. Por el momento, se desconoce si desde Bruselas se dará marcha atrás pero Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ya ha asegurado que se trata de «un paso importante para estabilizar la economía mundial».
Guerra comercial bilateral
Así las cosas, la guerra comercial arancelaria parece reducida a dos actores: EE.UU. y China.
