Los ciberdelitos, su profesionalización y la disponibilidad de herramientas para cometerlos han aumentado en el último año, según revela el último informe publicado por el Centro Criptológico Nacional (CCN), adscrito al Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Durante 2015, tanto el número como la gravedad de ciberataques contra administraciones públicas, gobiernos y empresas crecieron, registrándose hasta 18.232 ciberincidentes, lo que representa un 41% más que en 2014. Hasta 430 de estos ciberataques fueron señalados con una peligrosidad "muy alta" o "crítica", según este mismo informe, donde también alertan de que esta tendencia seguirá incrementándose a lo largo de 2016.
Este crecimiento tiene como particular característica la participación de nuevos actores en el escenario de la ciberdelincuencia. Se trata del ‘pay-per-hack’.
"El pay-per-hack es un negocio en auge. Tal como nos desvela el CNN, los ciberdelincuentes se están comportando como si se tratara de empresarios dentro de un mercado libre, donde el precio de sus servicios y la efectividad entra en competencia con los servicios que ofrecen otros ciberdelincuentes", precisa Pablo Teijeria, director general de Sophos Iberia.
Es por eso que, comprometidos con la seguridad informática y vigilantes frente a las nuevas y complejas amenazas cibernéticas, desde Sophos Iberia han indagado sobre este tema con el objetivo de informar, educar y prevenir sobre los peligros existentes hoy en día en Internet. Como resultado, se ha detectado que el mencionado ‘pay-per-hack’ se está desarrollado como un modelo de negocio ilícito, debido a las sofisticadas herramientas que se pueden encontrar en la Deep Web y la proliferación de las bitcoins, la moneda de cambio predilecta de los ciberdelincuentes.