Por sorprendente que parezca, la historia de Playtomic, la plataforma líder en reservas de pistas deportivas, comenzó con una fórmula más propia de una hoja de cálculo que de una corazonada.
Pedro Clavería, uno de sus fundadores, lo resume así: «Era una ecuación matemática. ¿Cuánta gente juega? ¿Cuánto gastan? ¿Cuánto de esto me voy a llevar yo?». Y lo cierto es que la fórmula funcionó.
Playtomic nació como el Booking.com de las pistas, pero el punto de inflexión llegó cuando decidieron apostar exclusivamente por el pádel.
«El clic fue ver que el pádel dejaba de ser cosa de España y Argentina. De repente, explota en Suecia, se pone de moda en Holanda, entran celebrities como inversores… Ahí vimos que podía ser el deporte que más se juegue en el mundo», confiesa Clavería.
Fue entonces cuando se dieron cuenta de que habían dado con la tecla del éxito. «La ecuación solo tiene sentido si eres el número uno», asegura el cofundador de la startup.

