La facturación de Pelayo a 31 de marzo, se ha situado en 82,4 millones de euros, con un descenso de un 5,9% respecto a 2020. La cartera total de pólizas se sitúa por encima de 1,1 millones.
La Mutua mantiene un excelente nivel de solvencia, situándose 2,9 veces por encima de la cuantía de solvencia exigida. El capital disponible se ha situado en 386,2 millones de euros.
La facturación de autos, la más importante para Pelayo, se ha situado en el primer trimestre en 66 millones de euros, con un descenso de un 7,2% sobre el año anterior y la cartera de este ramo se ha situado en 805.169 pólizas. La facturación de patrimoniales ha experimentado un incremento del 1 % con relación al primer trimestre de 2020.
El ratio de siniestralidad ha sido de un 63,6%, casi idéntico al del mismo periodo del ejercicio anterior.
Con todo ello, el beneficio neto ha alcanzado los 1, 4 millones de euros, reflejando un incremento sobre el pasado ejercicio debido a la disminución de la siniestralidad de autos, el buen resultado de la política de selección de riesgos y la mejora en los ratios de eficiencia.