La ruptura entre el Pentágono y Anthropic ha desencadenado un giro en la estrategia de contratación de inteligencia artificial del Departamento de Defensa, que ahora acelera el acceso de startups especializadas en IA al ecosistema militar.
Tras considerar a Anthropic un riesgo para la cadena de suministro, el Departamento de Defensa ha intensificado su interés por nuevos proveedores con el objetivo de diversificar capacidades y reducir dependencias en sistemas críticos.
El cambio ha generado un aumento de la actividad en el sector, con pequeñas compañías recibiendo solicitudes de reuniones, propuestas de contratos y atención inversora en cuestión de semanas.
Aceleración de contratos y despliegue
Empresas como Smack Technologies y EdgeRunner AI han experimentado una aceleración en sus procesos de contratación. Proyectos que estaban bloqueados han pasado a fases operativas en plazos significativamente más cortos.
En el caso de Smack, un prototipo desarrollado para el Cuerpo de Marines que comprimía procesos de planificación de meses a minutos ha sido priorizado para su despliegue en 2026, adelantando su calendario más de un año.
EdgeRunner, por su parte, ha visto cómo sus reuniones con la Armada y otras unidades militares se multiplicaban, pasando de encuentros mensuales a interacciones semanales o incluso más frecuentes.
Presión para agilizar la burocracia
El Pentágono ha intensificado la presión interna para reducir los tiempos de aprobación y certificación. Procesos como la obtención de niveles de seguridad avanzados, que normalmente requieren más de un año, se están acortando a plazos de apenas tres meses.
Este cambio responde tanto a la urgencia operativa como a la necesidad de garantizar un suministro estable de tecnologías críticas en un entorno de competencia geopolítica creciente.
Además, los contratos de defensa siguen siendo un motor clave de crecimiento para las startups, al facilitar el acceso a otros organismos gubernamentales y reforzar su credibilidad en el mercado.
Nuevo equilibrio en el ecosistema de IA
El caso Anthropic ha evidenciado los riesgos de depender de un único proveedor en áreas estratégicas. Como resultado, el Departamento de Defensa está adoptando un enfoque más distribuido en su red de colaboradores.
La nueva estrategia busca integrar a múltiples actores capaces de ofrecer soluciones en distintos niveles de clasificación, desde aplicaciones tácticas hasta sistemas de alta seguridad.
Este movimiento redefine el mapa competitivo en la industria de la inteligencia artificial aplicada a defensa, donde las startups ganan protagonismo frente a grandes proveedores tradicionales.
