Es evidente que la ampliación de capital del Santander tiene mucho que ver en la menor rentabilidad del principal selectivo español, por la dilución que supone sobre una entidad que pondera tanto en el índice. Sin embargo, los valores pequeños se han convertido en nuevo objeto de deseo por sí mismos. Eso sí. Siendo muy selectivos.
El principal motivo detrás de este renovado apetito es la posición que estas compañías tienen hacia sectores más cíclicos, que ahora se ven favorecidos por las esperanzas de recuperación económica que vendrán impulsadas también por la política expansiva del Banco Central europeo (BCE).
Lo importante es analizar bien los fundamentales de las compañías. Empresas como Tubacex o Tubos Reunidos suelen aparecer en las quinielas de los gestores de fondos dentro de este segmento. Y ahora vuelven a estar en su punto de mira, especialmente con la posibilidad de que la tendencia bajista del euro frente al dólar continúe en los próximos meses. "Estas compañías tienen su base de costes en euros, por lo que la caída de la divisa europea impacta de una manera muy positiva", explican los expertos.
Desde la caída de los mercados el pasado mes de octubre, muchos fondos han aprovechado para diversificar cartera incluyendo valores de menor tamaño, que quedaron a precios atractivos y han hecho que su evolución desde entonces sea mejor en términos de rentabilidad que la ofrecida por los blue chips nacionales.
Mejores valoraciones, mismos fundamentales