La ansiada recuperación económica comienza a dar la cara. A pesar de que en 2020, y a causa de la pandemia Covid-19 que hemos vivido a nivel mundial, la única economía que registró la esperada recuperación en «V» fue China, ahora occidente comienza a ver algunos datos positivos.
Y es que a pesar de que los rebrotes y las nuevas cepas más contagiosas han hecho que muchos países europeos vuelvan a acudir a duras medidas de contención, cierre y distanciamiento social, lo cierto es que la vacunación y el elevado gasto público ha hecho que el primer trimestre de 2021 haya sido más optimista a nivel económico.
En general, desde la gestora Nordea AM nos explican que el contexto del segundo trimestre de 2021 “debería ser mayoritariamente favorable para los activos de riesgo, si bien el temor a episodios de inflación elevada de forma persistente podría alterar esta hipótesis”.
“Prevemos que ello se traducirá en repuntes de volatilidad, así como en periodos de menores expectativas de crecimiento. Este panorama sigue abogando por contar con soluciones flexibles que puedan adaptarse con rapidez a las nuevas circunstancias recurriendo a una asignación dinámica de activos”, expresan.
Crecimiento económico y preocupación por el fin de la política acomodaticia monetaria