Luis Francisco Ruiz, analista de CMC Markets, analiza cómo podría comportarse la renta variable durante la segunda parte del año y de qué aspectos va a depender su evolución, después de cerrar un primer semestre en positivo.
¿Qué previsiones podemos tener del comportamiento de los mercados para el segundo semestre del año?
Es difícil saber cómo se van a comportar los mercados, sobre todo los más volátiles como la bolsa. Es cierto que el entorno hace pensar que puede ser más benigno para la bolsa, en el sentido que la desaceleración económica por la subida del tipo de interés va a empezar a pasar factura a las cuentas empresariales. De hecho, para para los dos trimestres centrales del año se espera que haya una contracción en beneficios y en ingresos. Por el lado de las valoraciones, que también son un poco más abultadas, el punto de partida no es el más favorable.
La sobrecompra también es abultada y estacionalmente hablando, cuando arrancamos los meses de verano, no suele ser el momento más propicio para tomar posiciones porque la liquidez se reduce, la profundidad es más baja y hay más volatilidad.
Para la bolsa quizás sea un momento más de cautela. Para otros mercados, como el mercado de bonos, donde vemos que esa desaceleración económica está haciendo que la inflación poco a poco se vaya controlando y con unas rentabilidades que han aumentado y empiezan a competir con la bolsa, quizás ese mercado pueda evolucionar un poco mejor.