El precio del petróleo ha repuntado ante la incertidumbre sobre el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. El Brent y el WTI se sitúan entre 95 y 97 dólares, afectados por las dificultades para reabrir el Estrecho de Ormuz.
Los riesgos de seguridad y el aumento de los costes de transporte y seguros mantienen las restricciones en la zona. Los analistas no prevén un incremento relevante de la oferta en el corto plazo, lo que sostiene la presión sobre los precios.
Las tensiones en Oriente Medio continúan con ataques a infraestructuras energéticas y episodios de inestabilidad en la región, lo que refuerza la fragilidad del suministro global.
Impacto en las bolsas
Las bolsas asiáticas y los futuros estadounidenses han perdido impulso tras las subidas previas. El mercado reevalúa el impacto de los riesgos geopolíticos y la sostenibilidad del alto el fuego.
El petróleo se mantiene cerca de un 40% por encima de los niveles previos al conflicto, lo que alimenta las expectativas de inflación y complica el escenario para recortes de tipos.
La Reserva Federal mantiene una postura prudente, con los riesgos inclinados hacia posibles subidas en función de la evolución de precios.
Divisas, bonos y refugios
El dólar se estabiliza tras recientes caídas, mientras los rendimientos de los bonos se mantienen elevados. El oro conserva su fortaleza en un entorno de incertidumbre.
Los inversores combinan la búsqueda de refugio con ajustes en sus expectativas sobre política monetaria, en un contexto de elevada volatilidad.
Evolución del S&P 500
El S&P 500 ha frenado su avance tras el impulso inicial del alto el fuego. El índice podría retroceder hacia los 6.754 puntos, con soporte adicional en los 6.711 puntos.
En caso de superar los 6.793 puntos, el siguiente objetivo se sitúa en 6.815, seguido por los 6.845 puntos.
La tendencia se mantiene alcista en el corto plazo mientras el índice no pierda los 6.711 puntos, y positiva a medio plazo por encima de los 6.535 puntos.
