La agencia Fitch considera que el crudo debería repuntar al entorno de los 80 dólares por barril durante 2015, pero incluso en esta valoración (lejana de los precios actuales: 57 dólares para el Brent y 53 para el West Texas), el impacto en las calificaciones de crédito de estas empresas dependerá de la capacidad y la voluntad que tengan para responder recortando en capex (inversiones en bienes de capitales), gastos de explotación y dividendos.
Estos expertos explican que su evaluación sobre las corporaciones petroleras y gasistas se basa en el ciclo, por lo que ven "poco probable" tomar medidas de calificación negativas basadas "únicamente en unas métricas crediticias más débiles, si asumimos que son temporales".
Sin embargo, la firma matiza que "esto no significa que la caída actual del petróleo no resulte en rebajas". Así, recuerdan que las notas de Total ("AA"), ENI ("A+") y BG ("A-"), por ejemplo, ya tienen una perspectiva negativa y, por tanto, menos margen de maniobra para hacer frente a la situación actual.
La clave, el recorte de capex y opex
Fitch cree que aunque su previsión para 2015 (rebajada a 80 dólares desde los 97 que estimaba inicialmente) puede parece "optimista", esta cifra se corresponde con el coste marginal y "el mercado volverá a ella a lo largo del ejercicio".