La multinacional neerlandesa Philips ha anunciado un beneficio neto de 72 millones de euros en el primer trimestre de 2025, pese a que sus ingresos se redujeron un 2% debido a la caída de ventas en China.
Esta cifra contrasta con las pérdidas de 998 millones experimentadas en el mismo intervalo de 2024. Los ingresos alcanzaron los 4.097 millones de euros entre enero y marzo.
En el área de Salud Personal las ventas supusieron 1.900 millones de euros en este periodo, acopladas a planes de ingresos por licencias, dando como resultado unos números «ligeramente mejor de lo previsto».
Pese a ello, la empresa ha reducido su proyección de rentabilidad para este ejercicio, al tener en cuenta las consecuencias derivadas del deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y China, además de la reanudación de aranceles aplazados por parte de EE. UU.
Philips se mantiene optimista en la estimación de incremento en ventas para 2025, proyectado entre el 1% y el 3%. Sin embargo, ha rebajado su cálculo sobre el margen de beneficio operativo, anticipando un golpe arancelario que podría ascender hasta 300 millones de euros.
