La economía española avanza con paso firme. En el segundo trimestre del año, el PIB ha crecido un 0,7%, una décima más que en el trimestre anterior, y marca un nuevo máximo histórico: 416.561 millones de euros a precios corrientes, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El crecimiento se ha apoyado en la demanda interna, que ha aportado 0,9 puntos al PIB, mientras que la demanda externa ha restado una décima, el menor impacto desde el primer trimestre de 2021.
El consumo de los hogares ha aumentado un 0,8%, tres décimas más que en el periodo anterior. La inversión empresarial se ha acelerado hasta el 2,1%, nueve décimas más que en el primer trimestre.
En contraste, la inversión en vivienda y construcción se ha moderado, pasando del 2,4% al 1,6%. El gasto público se ha reducido un 0,1%, aunque mejora la cifra del trimestre anterior.
La balanza exterior pierde empuje
Las exportaciones han crecido un 1,1%, seis décimas menos que en el trimestre anterior, mientras que las importaciones han repuntado hasta el 1,7%. Es el nivel más bajo de contribución exterior al PIB en más de tres años.
