El Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos se contrajo un 0,3 % en tasa anualizada, lo que representa el primer dato trimestral negativo desde 2022 y el primero que incorpora el inicio de la presidencia de Donald Trump.
Según los datos publicados este miércoles por el Buró de Análisis Económico (BEA), la contracción del primer trimestre del año se debe al aumento de las importaciones, que se sustraen del cálculo del PIB, y a una reducción del gasto gubernamental. El dato interanual se contrajo algo menos del 0,1%.
El gasto de los consumidores, un dato clave para la economía estadounidense, creció un 1,8 % en el primer trimestre del año, pero por debajo del nivel de los seis meses anteriores.
Esta es la primera contracción en tres años y coincide con la llegada de Donald Trump al poder el pasado 20 de enero, justo se cumplen sus primeros 100 días, que abrió un proceso de incrementos arancelarios a nivel global, recortes en el gasto federal y anuncios de rebajas de impuestos.
En un ejemplo más de la incertidumbre que ha creado la guerra comercial de Trump, que ha anunciado y pausado aranceles en varias ocasiones, los analistas esperaban un subida del 0,4% en la primera estimación del PIB para el primer trimestre, pero posteriormente estimaron que el dato sería negativo.
