La firma PIMCO, reconocida como la mayor gestora activa de renta fija del mundo, ha advertido que los problemas en el sector energético global podrían extenderse durante meses. Esto se debe a la reciente crisis desencadenada por el conflicto bélico en Oriente Próximo. Según el análisis de la firma, incluso si la interrupción del suministro se resuelve rápidamente, los altos precios energéticos podrían mantenerse un tiempo significativo.
Tiffany Wilding, economista de PIMCO, destaca factores diferenciales respecto a conflictos anteriores como la Revolución Iraní de 1979, la Guerra del Golfo de 1990 y la crisis en Ucrania en 2022. Las limitaciones en el transporte, el daño a la infraestructura de petróleo y la necesidad de reconstruir inventarios son variables críticas que complica la situación.
El análisis de Wilding también detalla que, a pesar de que el conflicto pueda disminuir y el transporte marítimo se restablezca, la economía global tardaría en recuperar su normalidad. Los mayores costos no se repartirían de manera equitativa, afectando especialmente a los hogares de ingresos bajos y medios en Estados Unidos.
Impacto a largo plazo
Aun cuando el precio del petróleo ha mostrado una subida contenida, el historial de conflictos sugiere que el impacto puede ir prolongándose. Durante eventos previos, como la invasión de Kuwait por Irak, los precios continuaron subiendo semanas después de la agresión inicial. Según PIMCO, es probable que las limitaciones físicas en el transporte persistan aún cuando el estrecho de Ormuz se reabra, generando congestiones que podrían tardar en despejarse.
El daño a la infraestructura regional ha provocado incertidumbres adicionales en el suministro a corto plazo. A diferencia de interrupciones anteriores, el conflicto actual ha causado daños físicos en la infraestructura vinculada al transporte y almacenamiento. Esto podría tener efectos desproporcionados dada la capacidad sobrante limitada.
También se espera que la presión sobre la demanda se mantenga debido a la necesidad de reposición de inventarios globales. Mientras los inventarios robustos fuera de la región han absorbido flujos físicos interrumpidos, una mayor demanda de reabastecimiento podría sostener precios elevados.
Factores de riesgo persistentes
Irán ha demostrado su capacidad para influir significativamente en puntos críticos del suministro mundial. Esta capacidad genera una prima de riesgo que los mercados podrían mantener, incluso en tiempos de desescalada. Las curvas de futuros energéticos respaldan esta perspectiva, mostrando precios elevados en contratos que van más allá de 2026.
