No es ningún secreto que el perfil del ahorrado española es el de una persona muy conservadora. Al menos, así lo establece el IV Barómetro del Ahorro que elabora el Observatorio Inverco, que señala que el ahorro conservador en España casi se ha triplicado en los últimos años de crisis, pasando del 26% en 2009 al 62% actual.
Pero aún así, la baja rentabilidad de la renta fija y los tipos de interés bajo mínimos han hecho que los ahorradores se decidan por productos que, a priori, podrían escaparse de sus preferencias como hedge funds o materias primas. Tanto es así que Oriol Ramírez-Monsonis, asociado senior del área de Inversiones de Mercer, apunta que aunque a nivel global el peso de esta clase de activos en las carteras de los inversores institucionales es mayor que en España, "sí se puede observar una mayor predisposición por los inversores españoles a considerar la inversión en activos no tradicionales".
A la hora de establecer qué perfil busca estos activos José María Luna Morales, director de análisis y estrategia de inversión de Profim, destaca que el sector de los Seguros y, más concretamente, los planes de pensiones, es uno de los grandes compradores de deuda a nivel mundial.
¿A qué se debe el interés?
Luna señala que esto cederé a "la búsqueda de yield, por la necesidad de conseguir rentabilidades positivas, controlando riesgos, para hacer frente a los pagos que, sí o sí, tienen más o menos previstos hacer las propias entidades financieras que gestionan estos productos de ahorro de largo plazo".