Este medio de pago, que ya tiene un siglo de historia, mantiene su hegemonía en nuestro país y ni el pago por móvil ni los wearables han conseguido hacerle sombra. La mayoría de los españoles bancarizados dispone de al menos una tarjeta, pero ¿es suficiente? Hay varias razones por las que deberíamos llevar al menos dos con nosotros.
1 Robo o pérdida de la tarjeta
Si nos roban o perdemos nuestra tarjeta de débito o de crédito, agradeceremos tener una segunda en la cartera. Si bien en el mismo momento en el que notifiquemos la pérdida de nuestro plástico podremos solicitar uno nuevo, “su entrega puede demorare hasta dos semanas”, explican fuentes del comparador de tarjetas HelpMyCash.com, así que una segunda tarjeta puede sernos de gran utilidad mientras esperamos.
En cualquier caso, si nos quedamos sin nuestra tarjeta y no disponemos de otra, nuestro smartphone puede convertirse en nuestro mejor aliado. Muchos bancos permiten a sus clientes sacar dinero de un cajero sin tarjeta solicitando un código a través de su app o de su web, por lo que como mínimo podremos disponer de efectivo. Además, algunos bancos, muy pocos por ahora, permiten vincular una nueva tarjeta a un wallet y empezar a pagar con ella desde el mismo momento en el que se solicita, aunque todavía no la hayamos recibido físicamente.
2 El cajero se traga nuestro ‘plástico’