El cambio de rumbo en las políticas de los bancos centrales probablemente evitará cualquier aumento importante en tipos a largo plazo. Los mercados descartaron los aumentos esperados de la Reserva Federal y ahora se centran en las posturas cambiantes de todas las principales instituciones monetarias de los mercados desarrollados y emergentes, que se están volviendo más acomodaticios en todos los ámbitos.
El nuevo estado de ánimo del BCE debería respaldar el sentimiento de los activos de riesgo (crédito y Emergentes), manteniendo viva la búsqueda de rendimiento entre los inversores, aunque ahora el enfoque debe estar en las atractivas oportunidades de acarreo, después de la fuerte compresión del margen, según apuntan los expertos de Amundi. En este sentido, tal y como describen, el carry puede ser un enorme factor a tener en cuenta para el retorno de las carteras.
¿Qué hacer con los bonos de los mercados desarrollados?
En cuanto a los bonos estadounidenses, desde Amundi tienen una opinión neutral general sobre la duración, dada la mayor «flexibilidad de la política de la Fed y el potencial para un pronto final de la reducción del balance general».
Desde una perspectiva global, son más positivos en los EE. UU., Neutrales en el Reino Unido y menos negativos en la zona euro, ya que no «esperamos ver más caídas en los rendimientos de los niveles actuales». Confirman su sesgo negativo en Japón.