Los metales, especialmente los metales preciosos, no están firmando un mal año. El níquel está cerca de máximos desde el mes de diciembre del 2019, aunque en el conjunto de los últimos doce meses se ha depreciado un 12%. Sin embargo, el potencial de futuro de este metal de transición es muy interesante debido a las baterías de los coches eléctricos. Alrededor del 15% de las emisiones mundiales de gases del efecto invernadero (GEI), provienen del sector del transporte. Como era de esperar, esta es un área en la que los gobiernos están interesados en frenar la actividad contaminante. Para cumplir con los objetivos de emisiones futuras, es probable que los vehículos eléctricos pasen a formar una parte más importante de la oferta automotriz. “Esperamos que las ventas de vehículos eléctricos de pasajeros (VE) aumenten de aproximadamente un 5% del total del mercado de vehículos convencionales, a cerca de un 50% para el año 2040”, señala el analista de WisdomTree Nitesh Shah.
Níquel en los cátodos de batería
La batería de iones de litio (Li-ion), es actualmente la tecnología dominante impulsora de los vehículos eléctricos y es probable que lo siga siendo durante la próxima década. Aunque hayan muchas variantes de baterías de iones de litio, los fabricantes se centran en variantes que tengan una excelente longevidad. Estas baterías tienen una energía específica aún mayor que las de NiMH. De todos modos, esto no significa que la química del níquel haya caducado en el desarrollo de la tecnología de baterías.
Hay cuatro componentes principales en una batería de iones de litio: los materiales activos de cátodo y ánodo, los electrolitos y los separadores. Dentro de la tecnología de baterías de iones de litio, existen varias químicas de cátodos a nivel comercial, como el óxido de cobalto de litio (LCO), el óxido de litio y manganeso (LMO), el fosfato de litio y hierro (LFP), el litio, níquel, manganeso, cobalto (o NMC) y el litio, níquel cobalto y óxido de aluminio (o NCA). El níquel es, por tanto, uno de los principales materiales activos de cátodos utilizados en las baterías de iones de litio (presentes en las NMC y NCA).
En 2018, el cátodo NMC ya era el material de cátodo predominante en las baterías de iones de litio que habían superado al LFP. Se espera que el NMC continúe creciendo, abarcando más de la mitad de todas las soluciones de cátodos para 2025 hasta llegar a cerca de un 90% para 2030.
