El volumen de activos gestionados de acuerdo con los principios ESG va a seguir creciendo gracias a cuatro factores:
- Inversores particulares e institucionales desean que sus inversiones estén en consonancia con sus convicciones y sus valores.
- Mayor transparencia y acceso a información sobre cómo se invierte el dinero.
- Evidencia de que los factores ESG pueden al mismo tiempo incrementar la rentabilidad de nuestras inversiones, así como reducir los riesgos asociados.
- El interés del inversor por influir en la forma en que se desarrolla el negocio en el que pone su dinero.
A medida que la inversión sostenible -más conocida como ESG- se generaliza, también aumenta el número de opciones y enfoques posibles. Las normas ESG pueden servir a múltiples fines. ¿Busca usted que los aspectos ESG mejoren la rentabilidad financiera? ¿ESG significa para usted unas inversiones que estén acordes con sus valores y convicciones? ¿O pretende ambas cosas? Esta variedad de cuestiones explica por qué ante esta cuestión no se debe generalizar. Por lo tanto, el concepto de “una talla única para todos los inversores” a la hora de construir una cartera basada en principios ESG no funciona.
Con tantas posibilidades a nuestro alrededor es muy importante que los inversores sean conscientes de esas diferencias porque, sean cuales sean sus objetivos, el enfoque ESG que elija finalmente afectará a su cartera. En Vontobel, hemos definido seis categorías que utilizamos para describir las inversiones en ESG: inversión con impacto, temática, best in class, integración, compromiso y exclusión, categorizados de acuerdo con la motivación y el efecto resultante.
Estos seis enfoques de la inversión ESG se establecen de acuerdo con la motivación del inversor y los límites que impone a la construcción de la cartera. El diagrama siguiente expone estas diferencias: en el eje horizontal (x) mostramos la motivación habitual del inversor, ya esté influida por valores y convicción o por rendimiento financiero, y en el eje vertical (y) se muestra el grado en que el enfoque de inversión determina la construcción de la cartera.
Por ejemplo, la categoría de inversión de impacto se centra esencialmente en dirigir proyectos concretos de desarrollo que generen mejoras para la calidad de vida de los participantes o para el medio ambiente. Por ello, consideramos que la inversión de impacto influye de manera muy significativa en la construcción de las carteras, con una especial motivación por valores y convicciones, y por ello se sitúa en la parte superior izquierda del gráfico.