Los datos de empleo y afiliación del último mes de mayo dejan entrever una realidad: la creación de empleo va más rápido que la salida de trabajadores de los ERTE. En concreto, se añadieron 211.000 cotizantes a las listas de la Seguridad Social, mientras que el descenso de personas en ERTE fue de 95.000 personas con respecto al mes de abril.
De las 542.142 personas que se hallaban en ERTE a finales de mayo, servicios de Comidas y Bebidas (153.616 trabajadores) y Servicios de Alojamiento (90.689) concentran el 45,06% de los trabajadores en esta situación. De ese modo, se hace hincapié en que «la recuperación de la movilidad internacional y la vacunación» permitirán recuperar la actividad de estos sectores, según cree el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey.
La cuestión es que el levantamiento de algunas medidas, entre ellas el propio estado de alarma, ha ayudado a que mejoren los datos de los ERTE y también de la afiliación, aunque más en este último segmento. ¿Por qué no avanzan al mismo ritmo? ¿No sería lógico que salgan primero las primero los trabajadores de los ERTE antes de que se generen nuevos empleos?
Para el secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo, la propia motivación de los ERTE explica la situación. «Las empresas que están en ERTE no lo están porque quieran, seguramente han experimentado un descenso de su demanda o son empresas que ya venían arrastrando una situación difícil», comentaba Arroyo la semana pasada.
Por eso, cree que las empresas con ERTE activos «es lógico que tengan una situación de partida algo peor que empresas nuevas que están creando empleo». No obstante, desde su punto de vista sería deseable incentivar el esfuerzo de estas empresas por recuperar a los trabajadores a la actividad y mantener el empleo.