Si no tenía suficiente Rato sobre sus espaldas con la gestión calamitosa en Bankia y todos los escándalos que arropó bajo su presidencia, al ex vicepresidente del Gobierno en la época de Aznar le ha estallado un problema todavía más grande si cabe. Las nuevas acusaciones que pesan sobre él de fraude, blanqueo, tráfico de divisas y alzamiento de bienes vilipendia aún más su figura pública. A nadie se les escapa que la nueva investigación tiene un gran impacto político, en un momento donde el Partido Popular se juega las elecciones autonómicas, después de un varapalo en Andalucía y una crisis interna que ha puesto en entredicho el liderazgo de Rajoy , que pueden ser decisivas para las generales de final de año.
Rato que había sido todo en el Partido Popular y convertido en mito, cuando abandonó la primera línea de la política. Pero el que fuera el flamante director gerente de la FMI ya había sido repudiado por su partido tras los escándalos que destaparon de Bankia bajo su presidencia, con la retirada de militancia, con críticas públicas y enterrado para el partido. A pesar de ello, la nueva convulsión relaciona a Rato directamente con la corrupción y de nuevo con el PP al acogerse a la amnistía fiscal aprobada por el actual Gobierno en 2012. Pero, por qué desata en estos momentos toda la maquinaria judicial.
El pasado miércoles Voz Populi daba la exclusiva que Rato se había acogido a la regularización fiscal abierta por Montoro, pero lo verdaderamente preocupante era que además el Sepblac, Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetaria dependiente del Ministerio de Economía, estaba investigando el origen de la fortuna que regularizó. Además el medio seguía insistiendo en que el ex vicepresidente estaba comenzando a liquidar sociedades suyas radicadas en el extranjero con lazos en paraísos fiscales.
El Sepblac confirmó la noticia y enviaron a la Fiscalía de Madrid toda la información recopilada sobre rato alertando sobre los movimientos en las sociedades de Rato. La Fiscalía ante la posibilidad de borrar o modificar pruebas pidió al Juzgado número 35 de Madrid medidas cautelares para evitarlo.
Enrique de la Hoz, magistrado titular del juzgado, tramitó la demanda la mañana de ayer jueves para el registro inmediato del domicilio y oficinas de Rato. Las prisas del fiscal se pueden explicar por uno de los delitos de los que son acusado el artífice del milagro económico, el alzamiento de bienes, es decir, ocultar su patrimonio ante posibles actuaciones para confiscarlo. No hay que olvidar que Rato ha pagado tres millones de euros de fianza por las tarjetas black y forma parte de los 800 millones de fianza civil impuesta por el juez Andreu por el caso Bankia. La entidad ha pagado el importe íntegro de la fianza, pero ha iniciado diligencias para que Rato y el resto de ex consejeros de Bankia respondan con su patrimonio.