A medida que la economía estadounidense avanza titubeante hacia un cambio de tendencia, todas las miradas se fijan en las implicaciones que tendrá para el resto. Pero planteemos lo siguiente: es más frecuente que los grandes cambios económicos tengan su origen en Asia, por lo que deberíamos fijarnos más en lo que está ocurriendo ahora mismo en China.
El conocido problema de China y sus reservas de divisas no es lo que podría parecer. Este podría ser el caso, teniendo en cuenta que China ha pasado de un superávit del 4,0% en 2014 al -1,0% actual. Sin embargo, parte de esto podría "extenderse" a través de un recorte de los requisitos del ratio de reservas que equivale a la necesidad de esterilizar 61.000 millones de dólares por cada recorte de 25 puntos básicos de los requisitos del ratio de reservas.
Los requisitos de ratio de reserva se sitúan en estos momentos en el 18,50% y la media de 20 años se sitúa en el 12,00%. Sin embargo, si tenemos en cuenta que hará falta significativamente más estímulo para reactivar el crecimiento de China en las perspectivas de crecimiento en la "Ruta de la Seda" podemos estimar, siendo conservadores, que los requisitos de ratio de reservas tienen que bajar. El requisito BIS se sitúa en el 4,5% y Estados Unidos ha operado con el 6-8% desde julio de 2013. En otras palabras, el sector bancario puede apalancarse 22 veces fuera de Estados Unidos y el 12,5% dentro; supongamos que China se sitúa en la media de 20 años del 12,00%.
El cálculo sería así: (61.000 nmillones de dólares* ((20-12))*4 = 1.952 millones de dólares (61.000 millones de dólares por 25 bps, veces 8% cambio neto))
Por último, la "cuenta de custodia" en la Reserva Federal, es decir: las posiciones de otros bancos centrales, en grandes términos no ha cambiado desde 2013, pero Japón ahora es el principal "accionista" del tesoro de Estados Unidos, por encima de China.